Escolares visitan la UAI para probar y poner nota a robots desarrollados por alumnos de ingeniería

Escolares visitan la UAI para probar y poner nota a robots desarrollados por alumnos de ingeniería

Actividad denominada Play Day se realiza cada año en los campus de Viña y Santiago como parte del examen final del Taller El Arte en Ingeniería.

Más de 80 juguetes robotizados, inspirados en animales, fueron testeados en la UAI por niños de 4to básico de los colegios Santa María de Peñalolén y Leonardo Murialdo de Viña del Mar, durante el Play Day, actividad final del Taller El Arte de la Ingeniería (TAI). Los escolares, además de jugar, debieron poner nota a los robots creados por alumnos de primer año de ingeniería como parte de su examen de fin de semestre.

Durante el transcurso de la asignatura, los estudiantes se enfrentaron al desafío de crear un juguete con la forma de un animal de una determinada zona geográfica, utilizando algunos componentes específicos como placas Arduino, sensores de luz y de movimiento, entre otros. El objetivo era que el juguete fuera capaz de desplazarse y realizar distintos movimientos. Además, los alumnos de ingeniería debieron simular el hábitat de los animales y crear un juego que controlara los movimientos del robot.

“A partir de los conocimientos teóricos adquiridos en el Módulo El Arte de la Ingeniería, que se dicta durante primer semestre, durante el segundo semestre los alumnos tienen que abordar un problema de ingeniería real y transformarlo en un producto atractivo, con una estructura que sea bioinspirada y que, además, sea divertido para un niño de 4to básico”, explicó Rafael Cereceda, profesor de TAI quien agregó que “la carrera de ingeniería se trata justamente de enfrentarse a problemas reales, resolverlos y que el público objetivo lo encuentre atractivo”.
Durante la jornada, uno de los juguetes que más llamó la atención de los visitantes por la naturalidad de su desplazamiento fue el tiburón “Tiburocín” desarrollado por los alumnos Alejandro Mardones, Francisco Valenzuela, Ignacia Villablanca y Benjamín Pratt. Precisamente este alumno atribuye la buena acogida y el éxito del proyecto al hecho que “desarrollamos un tiburón que fuera capaz de nadar, dar vueltas y que incluso anotara goles. Un juguete que interactuara con los niños. Lo más difícil fue hacerlo totalmente impermeable y el principal aprendizaje fue el trabajo en equipo”, señaló.

Por su parte, Ignacio Bolomey, coordinador de los Talleres y profesor de TAI sostuvo que “durante el segundo semestre, los se ven enfrentados a abordar un desafío con incertidumbre y generar aprendizaje en el proceso para poder lograr el objetivo final, que es, justamente, atraer a los niños que son esta vez el público objetivo”.

En ambas versiones del Play Day, destacaron los animales bípedos y acuáticos, los que concentraron la atención de los niños, tanto por su complejidad técnica como por sus llamativos diseños. Pero, además de la entretención, esta instancia de destaca también por la vinculación que se logra de los alumnos universitarios con las comunas de Viña del Mar y Peñalolén.

“Una vez al finalizada la asignatura los alumnos, no sólo aprenden a programar placas Arduino, sino también corte láser y a trabajar con sistemas de control automático y bluetooth. Pero además de enseñar el Play Day tiene un objetivo social que es sembrar una semilla en los niños que nos visitan y que a futuro puedan llegar a la universidad y ser ingenieros o diseñadores”, señaló el profesor Eduardo Testart, quien dicta el TAI en el Campus de Viña del Mar.